Fundador de J.M. Romo
EL PATRIARCA DEL RETAIL MODERNO Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL
La trayectoria de Don Jesús María Romo Romo es una de las historias de emprendimiento más emblemáticas de Aguascalientes y de México. Nacido en Encarnación de Díaz, Jalisco, y radicado en Aguascalientes desde los 6 años, comenzó su vida empresarial a los 21 años (en 1939) con un modesto taller de niquelado y cromado de piezas metálicas. Su disciplina férrea y una visión adelantada a su tiempo lo llevaron a identificar una oportunidad de oro en la década de los 60: el auge de las tiendas de autoservicio. Don Jesús no solo fabricó estantes; diseñó el esqueleto del comercio moderno en México, convirtiendo a J.M. Romo en la empresa líder en soluciones de equipamiento comercial, estantería industrial y mobiliario.
Un Legado de Humanismo Industrial
Aunque falleció en 1990, el perfil de Don Jesús María Romo sigue siendo actual y verificable a través de la cultura organizacional de su empresa en este 2026. Su gestión se distinguió por una filosofía que hoy llamaríamos «Capitalismo Consciente». Tras la trágica muerte de su único hijo, Jesús Fernando, en 1974, Don Jesús y su esposa, Doña Carmelita del Villar, transformaron su dolor en un compromiso social sin precedentes. Fundaron el Centro de Superación Familiar y, en 1981, inauguraron el Parque Recreativo J.M. Romo, un complejo de 35,000 metros cuadrados con teleférico, teatro y gimnasio, destinado exclusivamente al bienestar de sus trabajadores y sus familias.
Hoy, la planta de J.M. Romo en Aguascalientes no es solo una fábrica; es un monumento a la visión de su fundador. En este 2026, la empresa ha integrado tecnologías de automatización y robótica para mantener su competitividad ante el nearshoring, pero conservando el trato humano que Don Jesús instauró. El nombre de Jesús María Romo Romo es sinónimo de la identidad industrial del estado, demostrando que la disciplina y el orden pueden convivir con una profunda generosidad hacia la clase trabajadora.

